Desgraciadamente estamos acostumbrados a la violencia en el fútbol, de hecho este fin de semana coincide con las noticias que nos llegan desde Argentina donde queda claro que el fútbol ha hecho perder la cordura a demasiadas personas. Esta jornada nos deja un suceso vergonzoso que viene sucediendo desde hace mucho y que lo hace todavía más lamentable, al ser en el deporte base.

Rafael Montero, director deportivo del Torrefiel ACE, y su familia acudía este fin de semana al encuentro que disputaba su equipo Juvenil ‘A’ frente al Júpiter de Masamagrell. El club local presenta una versión de lo que sucedió pese a la realidad del partido en la que el acta arbitral refleja incidentes en los vestuarios al finalizar el partido.

Rafael, el director deportivo por su parte manifiesta que había un grupo de personas, mayores de edad, incluso adultos “no tan jóvenes” que decía no iban con ningún equipo y estaban consumiendo marihuana. Después de llamarles la atención por el fuerte olor, la respuesta (por parte de ellos)  fue ponerse a increparles. En el medio tiempo el director deportivo informó al árbitro de lo que sucedía en la grada quien afirmó que se tomarían medidas. Durante la segunda parte nada cambió incluso se intensificó el olor.

Rafael fue al vestuario al término del partido que había finalizado con 1-0 para los locales, únicamente para comentarle lo sucedido y dijo que lo sacaron a empujones al considerar que no tenía nada que reclamar. No es la primera vez que suceden este tipo de situaciones y aún menos en este campo.

Fue a continuación cuando sucedió lo peor, el director deportivo acompañado de su mujer , su hija pequeña y su hijo de 17 años, se disponían a salir del complejo deportivo cuando fuera les estaban esperando el grupo de energúmenos quienes empezaron a insultar a su mujer y golpearon un par de ocasiones al hombre intimidando a la familia e incluso fueron perseguidos con una furgoneta durante unos metros. Se ve que incluso el mismo director deportivo del Júpiter (el equipo local) . El propio Montero exige medidas al ayuntamiento de Masamagrell.

Una vez más se demuestra que aún hay muchísimo que mejorar para que no ocurran todo este tipo de sucesos en los campos de fútbol base, pues estos hechos no hacen ningún favor a los jóvenes que están aprendiendo y adquiriendo valores, ni a la sociedad. Esperemos por el bien de todos que lo ocurrido no se vuelva a repetir.

(Créditos: shutterstock)

 

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