El FC Barcelona hizo los deberes con un aprobado raspado este domingo en la jornada 14 de LaLiga ante el un Villareal que no progresa adecuadamente. Los de Valverde no superaron con claridad a un Villareal que no tenía nada claro que hacer con el balón. Pero ocurre, que un equipo como el Barcelona, es un partido mediocre, termina sacando tajada igualmente, por la capacidad casi sistemática de determinación en momentos clave.

Empezó avisando el exdelantero del Espanyol, Gerard Moreno, con un balón al poste que planteaba el falso augurio de que iba a ser un partido disputado. Nada más lejos de una realidad sufridora para la defensa Villarealense que veía como Pedraza no encontraba la clave para sujetar a Dembelé y su dominio del extremo del campo y la defensa central acumulaba dos tarjetas amarillas, una por cabeza, demasiado pronto para un partido tan largo.

Y como venían presagiando esos desbordes por banda derecha, en un centro de Dembelé, el cuál había recibido en un posible fuera de juego, Piqué le ganaba la posición a un descolocado Víctor Ruíz y la picaba cruzada de cabeza donde Asenjo no era capaz de llegar. El partido de ponía 1-0, una cuesta muy elevada para un Villarreal que intentó poco y ligero antes del pitido al descanso.

La segunda parte mostró a un Barcelona poco ambicioso para lo que suele tener acostumbrado a su público; poco más que un buen disparo de Messi que despejó Asenjo con la capacidad justa al comienzo, y el Villarreal aprovechó para adelantar líneas mientras Dembelé seguía con intentonas poco resultantes.

Juego de tanteos sin mucho que ofrecer pero mirando de reojo cada jugada peligrosa que pudiese reestabilizar la balanza del resultado. Jordi Alba estuvo unos minutos mareado tras un fuerte choque con el veloz atacante Samu Chukwueze. Arturo Vidal estaba haciendo un partido bastante decente y así lo consideraba la grada blaugrana que no dudo en castigar la decisión de Valverde en retirarlo y sacar al canterano Aleñá. que más tarde haría cambiar de opinión a los críticos poniendo el defintivo 2-0 tras un pase raso a la espalda submarina del clase mundial, Leo Messi.

Antes del gol definitivo, poco que reseñar salvo una falta lanzada por Cazorla, la sustitución de Ekambi que entraba por un Gerard Moreno que lo había intentado dentro de lo posible y un Villarreal que habrá de ponerse las pilas si quiere acabar la primera vuelta con posibilidades de luchar por un puesto europeo de cara a final de temporada.

(Crédito editorial: Christian Bertrand / Shutterstock.com)
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