El Valencia se impuso ante el Ebro en un duelo descafeinado, un encuentro de Copa del Rey poco entretenido en el que ningún equipo tuvo el dominio completo del juego. El partido se disputó con un Mestalla a media entrada y con una afición poco receptiva que pitó a varios de sus jugadores.

Marcelino salió con varios suplentes y con algunos jugadores del filial; Jaume Doménech, Piccini, Vezo, Diakhaby, Lato, Kondogbia, Racic (Parejo 68’), Ferran, Kang In (Blanco 77’), Batshuayi y Gameiro (CHeryshev 63’). Por otra parte González jugó con Salva, Tirado, Ferrone, VIana, Amelibia, García, Martínez (Cabezas 60’), Gerrit, Sandro, Raúl González (Rodrigo 71’), y Cortés (Mainz 77’).

Por lo que respecta al partido, ningún equipo había creado ocasiones claras hasta la media hora de juego. Gerrit creó peligro con un disparo duro a media distancia que Jaume desvió volando y haciendo un paradón. Mestalla se cansó porque veía que su equipo no era capaz de dominar con claridad a un equipo de Segunda B. El primer disparo a puerta del equipo ‘che’ fue de Ferrán Torres  en el minuto 51’. Los pitos comenzaron a escucharse en la grada, y después de sucesivas imprecisiones, el público que ya venía frustrado perdió la paciencia. Fue entonces cuando el más abucheado, Batshuayi metió un gol que los aficionados celebraron tímidamente, al igual que el mismo jugador Belga. Todavía quedó alguna ocasión clara para el Ebro, que Doménech desbarató siendo sin duda el mejor del partido para el Valencia don dos intervenciones de mérito.

Sin embargo los silbidos no terminaron con el gol, la afición aprovechó el cambio por lesión de Gameiro para recordarle el gran descontento que existe hacia él. Posteriormente también silbaron a Parejo cuando salió por Racic.

La otra cara de la moneda es Jaume Doménech, que  completó un gran partido y demostró que pese a no ser titular en liga y en Europa está en un gran estado de forma. En este aspecto el Valencia tiene la portería asegurada con dos grandes guardametas.

De esta manera el Valencia supera la eliminatoria sin pena ni gloria y ya piensa en el importantísimo partido del sábado ante el Sevilla. Después del batacazo en la Liga de Campeones y la derrota en el Bernabéu el equipo del Túria deberá volver a ganar en liga si quiere remontar en la tabla para lograr sus objetivos. El Valencia no pierde en casa ante el Sevilla desde la temporada 2011/2012.

Estar vivo aún en tres competiciones es una gran noticia para el club después del mal inicio de temporada. Esto puede ser una gran oportunidad pero lo que está claro es que hay mucho que trabajar y mejorar, el equipo no debe bajar los brazos.

(Foto: www.valenciacf.com)

 

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