El CD Castellón ha vuelto ha segunda división B, tras una larga y dura travesía de 7 años, en la tercera división. Tras varios y épicos intentos de promoción, quedándose en ocasiones a un solo gol de subir, y tras una última temporada algo irregular y con cambio de entrenador en el banquillo blanquinegro, se consiguió el ansiado ascenso.

El club se ha marcado como objetivo la permanencia en segunda división B. Consciente de lo duro que es cambiar de categoría, y el tiempo de adaptación a la misma que necesitan los jugadores.

Aunque la temporada empezó con un más que meritorio empate en casa, frente a uno de los gallitos de la categoría, el Atlético Baleares. Le está costando sumar los puntos de 3 en 3, y no conoce la victoria lejos de casa. Si bien es cierto, que en casa sólo ha cosechado una derrota, y frente al líder, el Lleida.

El equipo recibe pocos goles, pero también es poco productivo haciéndolos.

Se podría decir, que se mueve en un panorama de coqueteo con el descenso, propio de un equipo recién ascendido, y en el que, de momento, nadie se ha descolgado mucho de los puestos de salvación. La lectura positiva, es que, si sigue fuerte en casa, a poco que vaya sumando fuera, no tendrá problemas para, una vez asentado en la segunda división B, poder salvarse. Y así dar un pasito más, en la consolidación de un histórico del fútbol español.

Este Domingo en el Nuevo Castalia, y tras la derrota el pasado sábado contra el Ejea, el equipo buscará la victoria frente a un Sabadell, que quiere meterse en puestos de play off.

Para este partido el cuerpo técnico cuenta con todos sus efectivos. Dieron descanso a los jugadores el pasado martes y seguirán con el habitual entrenamiento matutino, el resto de la semana hasta el día del partido.

Muchas voces apuntan, que esta difícil batalla contra un equipo de la parte alta de la clasificación, podría usarlo el club como ultimátum del técnico David Gutiérrez. Siempre ha sido difícil dirigir desde el banquillo blanquinegro, ante la impaciencia de quienes dirigen el club. Pero como se dice en el argot futbolístico, los resultados mandan. Y muy pocas directivas, tienen la paciencia suficiente, para esperar a que la plantilla cuaje, y con estabilidad y confianza necesarias, sacar adelante el proyecto, que para un equipo recién ascendido, y por mucho dinero que se invierta, no es otro, que la permanencia.

(Foto: www.cdcastellon.com)

 

Share This