Remontada y empate en casa del Peñíscola RehabMedic después de ir perdiendo por dos goles en el marcador, ambos anotados en pocos minutos del primer asalto. Con ocasiones numerosas para ambos equipos, el Movistar Inter tuvo más precisión primero, pero después la misma cualidad se trasladó al conjunto castellonense. Raúl Gómez logró los tantos de la igualada en apenas cinco minutos, del 17 al 21. Luego, los casilleros no se movieron más, a pesar de las continuas llegadas a ambas áreas. Eso sí, el asedio de los hombres comandamos por Ricardinho fue mayor. Así que el punto resulta valioso para los del Bajo Maestrazgo.

El segundo palo beneficia al Movistar Inter

Ya lo decía en uno de los tiempos muertos del choque el técnico del Peñíscola. “El segundo palo…” estaba matando a los de casa, pues los dos goles del conjunto visitante habían caído en acciones muy parecidas. Toque y toque hasta que un jugador se colocaba junto a la portería rival para rematar la asistencia de su compañero. Así marcó Bebé, primero, en el minuto seis. Así repitió Borja, al minuto siguiente. Ofensivas calcadas con goles casi a placer que beneficiaron al Movistar Inter.

Eso lo vio el entrenador local y tras la charla a sus hombres, el equipo castellonense salió a defender mejor. También a morder arriba, aunque sin mucho acierto de cara a gol. En parte, porque el guardameta Herrero lo detuvo todo. Por abajo y también por arriba, estuvo inconmensurable. Desesperó a Juan Emilio, que no dejó de intentarlo recibiendo de espaldas a la portería. Una y otra vez, los disparos se estrellaban alguna parte del cuerpo del portero. Mientras, el Peñíscola dominaba sin conceder atrás.

Doblete de Raúl Gómez y trabajo defensivo del Peñíscola

Pero, finalmente, tanto fue el cántaro a la fuente que, como apunta este refrán español junto a otro, cayó esa breva. A tres minutos del descanso, un misil tele-dirigido de Raúl Gómez se coló ajustado al poste. Un gol de bandera, con potencia y colocación ideal. Se hacía justicia al juego desplegado en el Pabellón Municipal de Benicarló. Más aún cuando el propio futbolista del Peñíscola anotó su segunda diana. Esa fue de jugada, tras una buena pared con su compañero. Salió un tanto precipitado el meta visitante y no perdonó el atacante para superarle.

Con el 2-2 finalizó el encuentro, pues la pólvora se quedó ya mojada para ambos equipos. De ello, eso sí, se encargó el Peñíscola. Supo frenar muy bien tanto a Ricardinho como al eléctrico Daniel. Del resto se ocupó el portero Molina. Punto valioso y merecido.

(Foto: www.lnfs.es)







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